Amnistía a Simón Trinidad por Rebelión ¿Qué viene ahora?

Simón Trinidad fue capturado en enero del 2004 en Ecuador, ese mismo año, el 31 de diciembre fue extraditado a Estados Unidos sin que existiera sobre él una solicitud formal. Allí fue acusado por narcotráfico, cargo que se desmontó durante el juicio, después acusado y condenado a 60 años, sin pruebas sólidas, de ser miembro de la conspiración que secuestró a tres mercenarios estadounidenses en el 2003. Actualmente, se encuentra privado de la libertad en la Penitenciaría Administrativa de Máxima Seguridad de Florence, Colorado, en condiciones de aislamiento. Ver Entrevista a Mark Burton abogado de Simón Trinidad en los Estados Unidos.

En  2016 con la firma del Acuerdo Final de Paz de la guerrilla de las Farc-Ep con el gobierno colombiano se creó la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que contiene el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, para resolver los procesos jurídicos de los desmovilizados. Según lo indicado en la Ley 1820 de 2016 y en la Ley Estatutaria de la JEP, en concordancia con lo estipulado en el Acuerdo Final de Paz, la rebelión y el daño en bien ajeno son conductas a las cuales se puede aplicar la amnistía al tratarse de delitos políticos o conexos al delito político. Ver El derecho a la Rebelión ¿Terrorismo o Rebelión?

Por tal razón el pasado 24 de abril (2025) la JEP le concedió amnistía por el delito de rebelión y daño en bien ajeno correspondiente a 20 procesos a Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda alias Simón Trinidad. Aunque esta resolución no tiene facultades para modificar su estatus actual en la justicia estadounidense, sí deja sin efecto las órdenes de captura que existan en su contra en Colombia por esos procesos, como garantía, en caso de que llegase a regresar a su país. Ver Simón Trinidad Gestor de Paz.

Para que tengan efecto las amnistías en estos procesos mencionados, Simón Trinidad debe firmar un acta de compromiso de dejación de armas, según lo estipulado en el artículo 7 del Decreto Ley 277 de 2017. Por ello, la Secretaría Ejecutiva de la JEP deberá realizar los trámites necesarios, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, para garantizar la firma de este compromiso. Sin embargo, Simón Trinidad se suscribió como Firmante de Paz en 2017 y la JEP en el 2023 lo convocó a comparecer en audiencia, por lo que Simón solicitó en julio del 2023 al Ministro de Relaciones Exteriores hacer gestiones para su repatriación, comparecer, ser oído y garantizar a las victimas el derecho a la verdad.  Ver Indulto para Simón Trinidad. Solicitud del gobierno de Colombia a EEUU.

Actualmente, Simón Trinidad representa la existencia y resistencia de los cientos de Presos y Prisioneros Políticos que están en las cárceles de distintos países, por principios altruistas, la lucha por la libertad, el antiimperialismo y la crítica al sistema capitalista. Una población invisibilizada y violentada por los sistemas carcelarios y jurídicos que desconocen cada vez más el delito político, y que usan como trampa su conexión a delitos comunes y de lesa humanidad con el fin de evitar el debate político, los procesos de ruptura y su trato indulgente. Ver ¿Qué es el Delito Político?

Simón Trinidad hoy es más que un preso político, es un referente humanitario debido a las condiciones irregulares en que se dio su detención, extradición y posterior condena. Lleva 21 años prisionero, pronto a cumplir 75 años de edad, y con una pena de 60 años, significa una cadena perpetua y morir en la cárcel lejos de su país. Simón Trinidad como ex militante de una organización extinta y firmante del Acuerdo Final de Paz, tiene el derecho y el deber de comparecer ante los tribunales de la JEP en su país para aportar a la verdad y la construcción de la paz, como muchos otros excombatientes que aún siguen prisioneros. Ver Cárceles y Presos Políticos. Entrevista a Gustavo Gallardo   

Simón Trinidad representa el símbolo de la intromisión de la nación norteamericana en el conflicto armado colombiano. Un trofeo de guerra que adquirió trato político y amañado. Al inicio de los diálogos de paz en Cuba en el 2012, la insurgencia nombró a Trinidad uno de los principales negociadores y aparecía una silla en la que se ubicaba una figura de tamaño real —que representaba al líder guerrillero— para llamar la atención sobre su encarcelamiento.

Hoy, el llamado es a coordinar y enfocar los esfuerzos dispersos por la libertad de Simón, así como a integrar las diversas iniciativas posibles. Todas las voluntades son válidas y útiles, pues la causa de Simón Trinidad simboliza el nivel más elevado del luchador que entrega su vida y resiste porque cree firmemente en la justa causa de los pobres, al igual de quien la arriesga por la defensa de la dignidad, la vida y los derechos humanos.    

La campaña por su repatriación y libertad adquiere mayor contundencia si se hace juntos, si se amplifican los llamados en todos los rincones del mundo y se visibiliza la realidad inhumana que viven los que enfrentan el cautiverio como forma de castigar, amputar y ocultar el producto de una sociedad desigual, egoísta e indiferente. Cuando lo que nos une son los principios de solidaridad, respeto, dignidad y amor. Ver Cartas Insurgentes para Simón Trinidad.

Fuentes: 

Partido Comunista Colombiano: Concede amnistía a Juvenal Ovidio Ricardo Palmera, exintegrante de las Farc-EP. Abr 24, 2025

Jurisdicción Especial para la Paz

X @simontrinidadcs

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